Histeria-Hysteria
La etimología de la palabra llevó a considerar a la histeria como enfermedad del útero (por lo tanto, propia
de la mujer), que causa trastorno en el comportamiento psicológico.
A lo largo del siglo XIX y desde hacía cerca de mil años atrás, los médicos trataban a sus enfermas por
medio de masajes de clítoris hasta que conseguían alcanzar el orgasmo, momento en que aplacaban su mal.
A partir de 1880 los casos se fueron multiplicando convirtiéndose en excesivos.
Durante la década de 1890, época en que hubo una epidemia de histeria, los médicos creyeron encontrar el
medio efectivo para calmar la enfermedad: el uso de vibradores y consoladores; desde antiguo se conocía el
mal suponiendo que todo partía de lo que los griegos llamaron útero ardiente debido a la ansiedad de las
mujeres, su estado de irritabilidad, las fantasías sexuales y, sobre todo, una excesiva lubricación vaginal. Lo
achacaban al estado de frustración en que se encontraban.
Al ser una enfermedad, las mujeres acudían periódicamente a recibir tratamiento médico, así se dio por
aceptada la práctica, encontrando en muchas ocasiones en la consulta lo que no conseguían en su casa.
En la actualidad ha quedado descartada esta postura, considerándose que no existe relación alguna con el
útero ni que es una entidad exclusiva de las mujeres.


